Mitos y verdades de la carne roja

Hoy día existen personas que están a favor y en contra de la carne roja. Hay diferentes mitos y verdaderos alrededor de ella, que debes saber para aprovechar este alimento a la hora de comer.

¿Qué mitos y verdaderas debes conocer sobre la carne roja?

Actualmente, es habitual escuchar múltiples afirmaciones con respecto a la carne roja, siendo la mayoría de ellas falsas y sin ningún sustento científico.

Estos mitos surgen por el desconocimiento de las personas y por querer censurar su consumo, con la creencia de que somos herbívoros por naturaleza y que podemos vivir sin comer carne.

Si tienes varias dudas con respecto a la carne roja, es importante despejarla antes de añadirla a tu dieta, de esta manera puedes disfrutarla al máximo, sin ningún tipo de prejuicio.

Aumenta los niveles de colesterol

Uno de los mitos más comunes es que la carne roja incrementa de forma exagerada los niveles de colesterol, siendo perjudicial para el corazón.

La realidad es que esto dependerá del tipo de carne roja que elijas. La carne roja magra sin grasa es saludable, dado que no incrementa el colesterol y aporta colesterol bueno, el cual protege al cuerpo del colesterol malo o LDL.

Con esta carne roja magra, consumes un alimento bajo en grasas. Lo puedes incluir en una dieta saludable para el corazón y hasta enfocada en bajar el colesterol. Sin embargo, debes evitar su consumo frito y con grasa visible.

Además, el consumo de carne roja ayuda a reducir la presión arterial, gracias a los aminoácidos, como la arginina y la taurina, que tienen un efecto positivo sobre su descenso.

Pudre el colon

Otro mito bastante extendido es que la carne roja es capaz de podrir el colon, pensando que el sistema digestivo no es capaz de procesarla bien, permitiendo que lleguen partículas completas hasta el colon, provocando que se pudra.

Se trata de una afirmación falsa, dado que las enzimas y los ácidos gástricos son capaces de procesar las carnes rojas, descomponiéndolas en su totalidad.

Los restos de carne que pasan por el colon son desechos, de la misma forma que ocurre con otros alimentos.

Incrementan de peso

Entre las personas existe la creencia de que las carnes rojas pueden incrementar el peso. Contienen una gran cantidad de grasa y calorías, por lo que sí puede influir en esto.

Sin embargo, las carnes rojas tienen altos niveles de proteína biodisponible, un macronutriente que puede ayudar con la pérdida de peso.

Además, genera una sensación de saciedad que te ayuda a comer menos calorías. Incluso el consumo de carne puede acelerar el metabolismo, a unas 100 calorías al día, evitando que piques entre horas.

Influye en la aparición del cáncer

Las carnes rojas se deben eliminar de la dieta para evitar el cáncer. De acuerdo con varios estudios, la aparición del cáncer se debe a factores como el consumo de alcohol, la obesidad, el tabaquismo y la poca actividad física.

Sin embargo, el consumo de carnes rojas está débilmente asociado al riesgo de padecer cáncer de colon. Incluso se recomienda consumir de tres a cuatro porciones de carnes magras a la semana.

No hay que excederse de los 500 gramos de carne roja de caballo, buey o ternera, asegurándose de que es carne magra, para que el aporte de grasa sea el menor posible.

Causa la gota

También existe el mito de que la carne roja puede causar la gota si la consumes. La gota es una forma de artritis que se produce por la acumulación de cristales de ácido úrico.

Genera inflamación y dolor en las articulaciones, siendo su tratamiento la pérdida de peso y la medicación.

Las carnes rojas no producen esta enfermedad, aunque se puede disminuir su consumo en estos casos, así como de alimentos ricos en purinas, como las vísceras, las anchoas, las sardinas o los mariscos, ya que la ingesta elevad de purinas incrementa los niveles de ácido úrico.

Estas carnes ofrecen un alto aporte de vitaminas, como la B6 y la B12, las cuales favorecen el cuidado del sistema nervioso.

Somos herbívoros por naturaleza

Actualmente, el veganismo tiene una gran popularidad entre las personas que afirman que el ser humano no está diseñado para consumir carne. En su lugar, puede encontrar estos nutrientes en otros alimentos que hay en la naturaleza.

Aunque es una opción alimentaria válida y saludable, la verdad es que el cuerpo puede consumir carnes rojas, esto queda demostrado por la dentadura y por su capacidad de descomponer y digerir la carne.

¿Qué beneficios ofrece?

Uno de los beneficios más importantes es su aporte de nutrientes, vitaminas, minerales y proteínas esenciales para el correcto funcionamiento del cuerpo.

Una de las vitaminas más importantes es la vitamina B12, la cual favorece al metabolismo, a la formación de glóbulos rojos en la sangre, y a mantener en buen estado el sistema nervioso central.

También rica en zinc, un mineral que protege contra el daño oxidativo, a cicatrizar las heridas de la piel y que participa en diversas reacciones enzimáticas. Además, aporta hierro, mineral esencial para el transporte de oxígeno en la sangre.

Si quieres añadir las carnes rojas a tu alimentación, es importante que conozcas estos mitos y verdades para que puedas comerlas sin ningún tipo de prejuicio y preocupación.